martes, 19 de septiembre de 2017

SORTEO CONJUNTO Vuelta al Cole



¡Muy buenas! Ni siquiera me voy a entretener porque seguro que ya estaréis más o menos en el formulario sin leer esto, pero por si acaso hay alguien por estas líneas: ¡feliz vuelta al “cole”! Todos sabemos que es duro empezar otra vez con la rutina y, por ello, queremos hacer más llevadera la vuelta al cole con un GRAN SORTEO CONJUNTO.

¿Queréis saber más? ¡Vamos allá!

Somos ocho bloggers las que nos hemos aventurado a organizar este enorme sorteo (os enlazo los links a todos para que no tengáis problemas para seguirlos)

Cosechas de otoño, de Silvia.




Leer en la luna, de Bela.


Tiempo Libro, de Alhana.


BASES

Habrá dos sorteos, uno NACIONAL (España) con libros en papel y otro INTERNACIONAL con libros en formato digital, por esa razón hay dos formularios.

·      Para poder participar, tenéis que ser seguidores públicos de cada uno de los blogs organizadores. Dejáis el enlace de vuestro perfil blogger o una captura de pantalla que lo demuestre.

·      Rellenar el formulario del sorteo en el que queráis participar.

Empieza el día 19 de septiembre y acaba el 19 de octubre. L@s ganador@s se anunciarán la misma semana que finalice el sorteo. Verificaremos que los afortunad@s cumplan los requisitos al pie de la letra y, de no ser así, serán descalificad@s. ¡Mucho ojo con hacer trampas!

PREMIOS NACIONALES


1. Trilogía El desafío de Becca, de Lena Valenti.

2. Alyssa y el medallón de los recuerdos, de Leyla Noemí Miras Pineda.

3. Nadie te oirá gritar, de Angela Marsons.

4. Lumen, de Celia Aria.

5. Colmillos de Plata, de Laura Naranjo.

6. Atados a las estrellas, de Amie Kaufman.

7. Angeles de Tokio y El origen del mal, de Naru Ishida.

8. Perdida en la realidad, de Ana Meyling.

9. El pozo de los deseos, de Emma Maldonado.

10. El juicio de los espejos, de Alexander Copperwhite.

11. El ocaso de los normidones, de Sergio Llanes.

PREMIOS INTERNACIONALES


1: No me toques el saxo y Prefiero que mi príncipe sea verde, de Romantic Ediciones.

2: Susurros en el acantilado y Oculta en las tinieblas, de Romantic Ediciones.

3: Desafiando Tokio, de Rachel R. P. de Editorial Sedna.

4: Déjalo Ser, de Valeria Brossard de Editorial Sedna.

5: Inmortal (Guardianes #1), de Nomi Sáez. Editorial Sedna.

6: Antología (Des)Amor, Varios Autores. Editorial Sedna.

7: A las puertas de Numancia, de Africa Ruth. Editorial HQÑ.

8: Lumen, de Celia Aria.

9: Whait if, de Adriana L.S Swift.

10: Maybe, de Adriana L.S Swift.

11: Coincidence, de Adriana L.S Swift.

12: Hostal Dreamers. Cuatro titulos - Tania Lighling-Tucker.

13: Código Génesis X, Maialen Alonso.

14: Dulce castigo, Maialen Alonso.

15: Melodias de sangre I y II, Maialen Alonso.

16: Flor del crepusculo, Maialen Alonso.

17: Luna roja, Maialen Alonso.

18: Inocencia encadenada, Maialen Alonso.

19: La mariposa atrapada, Maialen Alonso.

20: El amante dragón, Maialen Alonso.

21: Demonios perversos, Maialen Alonso.

FORMULARIOS

Sorteo Nacional (España)


Sorteo Internacional


AGRADECIMIENTOS

Todas las colaboradoras agradecemos a las editoriales y l@s autor@s el apoyo y la generosidad que han hecho posibles la organización de este sorteo.

Gracias a l@s autor@s participantes: Celia Arias, Africa Ruh, Emma Maldonado, Adriana L.S. Swift, Nary Ishida, Tania Lighling-Tucker, Maialen Alonso, Sergio Llanes y Alexander Copperwhite.

Y, por supuesto, a las editoriales: Suma de Letras, Ediciones Hades, Círculo Rojo, La Galera, Romantic Ediciones, Ediciones Sedna, EditorialPlaneta y Editorial Dokusou (os enlazo todas para que no tengáis problema en visitar sus webs).


¿Os animáis a participar?

¡¡Gracias y mucha suerte!!

jueves, 14 de septiembre de 2017

RESEÑA Con tu Música o con la Mía




Autora: Jen Klein

Título Original: Shuffle, Repeat

Editorial: Puck Ediciones, 2017

Traductora: Camila Batlles Vinn

Rústica con solapas, 352 págs.

Autoconclusivo

Género: Juvenil, Romántica, Realista, Contemporánea


A ella le encantan los libros. A él le vuelve loco el deporte.

Ella detesta los bailes del instituto. Él no se pierde uno.

Ella lo tiene todo controlado. Él prefiere vivir el momento.

Ella está deseando que el instituto termine para ir a la universidad.

Él está decidido a exprimir hasta la última gota de su gloria estudiantil.

No, Oliver y June no tienen nada en común. Salvo que sus madres, amigas de infancia, han acordado que compartan el largo trayecto de casa al instituto. Cada día. Y lo que empieza siendo casi una condena se convierte en una competición por averiguar quién de los dos está enfocando mejor su vida. Pero un curso da para mucho y pronto los prejuicios empezarán a saltar por los aires, a medida que la cuestión de averiguar qué es lo realmente importante se va volviendo más y más urgente… para los dos.

A ritmo de rock vintage y con aires de Cuando Harry encontró a Sally, llega una novela fresca, deliciosa y esperanzadora sobre esos años que preceden a la edad adulta, perfecta para los lectores que busquen romance juvenil construido a partir de personajes creíbles y complejos.


Con esta novela me la he jugado por completo desde que la vi por primera vez entre los lanzamientos de la editorial y me decidí (incluso) a leer su sinopsis. Absolutamente todo ella me recordaba a otro libro mundialmente conocido y que en contra de la opinión popular, yo casi he llegado a odiar: Eleanor & Park. No sólo por el rollo musical que desprende todo en la novela sino también por las aparentes personalidades de los protagonistas y su forma de tener que relacionarse: en los trayectos de camino al instituto y de allí a casa. Así que en ese sentido tenía mucho miedo porque creí que iba a ser un “más de lo mismo” descomunal y aún así, como no me gusta ser prejuiciosa, decidí probar y tener la mente abierta desde la primera página. Y ahora mismo es de estas ocasiones en que daría un abrazo a mi yo del pasado por haber tomado la decisión de lanzarse porque pasa a ser uno de los libros con los que más he disfrutado leyendo en lo que va de año.


La premisa es muy simple y básicamente lo que se puede leer en la sinopsis es lo que hay a priori: la relación de dos compañeros de instituto que a pesar de conocerse desde muy pequeños nunca se han relacionado tanto como hasta ahora cuando que sus madres han tenido la genial idea de que compartan coche para ir todos los días a clase. Y claro, con personalidades tan diferentes, el dilema de qué música escuchar en el coche para evitar la conversación insulsa o los silencios incómodos pasa de ser un problema a ser un juego que sólo ellos dos entienden.
En realidad la originalidad de la novela no radica en la trama porque, como digo, es bien sencilla y no tiene ningún giro inesperado de guión, sino más bien se trata de estas historia que se disfrutan simplemente con ir leyendo cada capítulo y ver qué situaciones se presentan, qué encuentros fuerzan a los protagonistas a cruzarse o cómo poco a poco van cambiando los sentimientos que en un principio parecían tan claros y definidos. Y no me refiero sólo a las relaciones románticas que se dan entre varios de los personajes, sino también en cuanto al resto de relaciones personales, como las familiares o las de amistad, que se ven con bastante claridad en un segundo plano.

De hecho, diría que me he encontrado con una novela de personajes cuando lo normal con estos argumentos de romances adolescentes es que sean historias de trama y situaciones. Pero independientemente de eso, la narración sigue un estilo que es de mis favoritos: en primera persona, con una protagonista sarcástica que hace alusiones y habla como para ella misma a la vez que interactúa con el resto de personajes. Es como si fuera una voz en off haciendo comentarios continuos sobre todo lo que se le pasa por la cabeza y a mí sencillamente me ha mantenido muy enganchada porque consigue un efecto de inmersión perfecto: sólo quieres seguir “escuchando” a June.

Ya que hablo de la importancia de los personajes tengo que decir que no hay ni siquiera uno que no rompa con todos los tópicos establecidos. Empezando por June, a la que me he imaginado como una especie de Avril Lavigne adolescente, una chica muy madura para su edad, superdotada y con una particular visión de la vida muy alejada del resto de chicos de su edad. Con una personalidad muy marcada, puede que incluso alguno llegue a pensar que se cree superior a los demás por esa madurez, pero poco a poco la vamos conociendo y prácticamente desde el principio ya sabemos que no es para nada “la típica”. Aunque se ha acomodado en una relación apática con su novio Itch y le gustan los magreos esporádicos y el sexo de fin de semana, sabe que le falta algo en su vida. Incluso en el propio prólogo ya vemos por dónde van los tiros con June: está en contra de todo lo que signifique “ser como el resto” pero que por algún motivo (de vital importancia) se ve obligada a pasar por el aro y hacer lo que siempre se juró que no haría: ir al baile de fin de curso.

Su antítesis perfecta es Oliver, el chico popular del instituto, simple, guapo y deportista, obviamente, que vive por y para los partidos y los entrenamientos. Pero al igual que June, él también es mucho más de lo que aparenta (o más de lo que los perjuicios de June le impiden ver). A pesar de que sólo lo conocemos a través de los ojos de June, he podido conectar fácilmente también con él a la vez que vamos descubriendo algunas cosillas de su pasado y de su personalidad cuando June se da cuenta de que tampoco es el chico encasillado que creía ella. Conocerlos a ambos poco a poco ha sido adictivo, sus conversaciones, discusiones y réplicas están llenas de ingenio, de dobles sentidos y de competencia sana, así que no podía parar de leer aprovechando esperando que se volvieran a juntar cada vez que se despedían. La química que hay entre los dos es magnífica, incluso cuando su relación comienza como una especie de bromance por obligación.

Insisto en que, pese a estar narrada desde la perspectiva de June, es fácil llegar a conocer al resto de personajes centrales, sobre todo con los que ella más interactúa como son Oliver e Itch, porque por sus reacciones y las conversaciones que mantienen nos hacemos una idea bastante clara de cómo son sus personalidades, que dicho sea de paso, son opuestas: mientras uno es el alma de la sociabilidad, el otro es un automarginado que critica todo lo que tenga que ver con el “adolescente americano medio” (lo siento pero no he podido quitarme de la cabeza a Jughead Jones mientras leía). Incluso personajes secundarios como la madre de June y el resto de amigos de la pandilla tienen un encanto particular que nos mantiene con una sonrisa en la cara mientras leemos (aunque creo que esto se debe a que no hay personaje en este libro que no tenga una buena dosis de sarcasmo esperando salir cada vez que hablan).

Además como comentaba antes, los tópicos en cuanto a personajes brillan por su ausencia: aquí hay personajes heteros, bixuales y homoxuales con una naturalidad que ya quisiera la realidad. Las razas y los colores también quedan difuminados de forma que no te das cuenta en realidad ni de qué aspecto puede tener cada uno porque no importa (por ejemplo, el mejor amigo de June se da a entender que es hindú). Por no hablar del tema relaciones en sí mismas: desinhibidas, con lenguaje natural y todo muy bien tratado acorde con la edad que tienen los protagonistas. Entre amigos hablan sin cohibirse pero sin que sus conversaciones resulten vulgares, y además me han encantado otros mensajes que quedan más velados como el hecho de que una chica pueda enrollarse con varios chicos sin ser “una fresca” (por decirlo finalmente) ante el resto de compañeros, y que a la inversa pase lo mismo, y también dé exactamente igual. En resumen, me alegra que la novela refleje que no hay que juzgar a nadie por el número ni el tipo de relaciones que tenga, seas chico o chica.

Quizás la parte más floja que se podría ver es la cantidad de clichés de instituto que hay, pero que para mí no han supuesto un problema en absoluto porque: 1. me encantan las historias de instituto al estilo The Duff, y 2. son necesarios para una historia así en la que lo que se quiere criticar y la vez defender son precisamente esos topicazos americanos: bailes de promoción, elección de universidad, fiestas en casas de “niños pijos”, los partidos del equipo de fútbol del instituto, las animadoras de doble filo… Yo he disfrutado leyendo como si estuviera viendo High School Musical, sin los bailes y las coreografías pero con el mismo ritmo.

Por otra parte, otro punto muy a su favor es la traducción, que a veces en estos casos de lenguaje tan coloquial puede quedar distorsionado o muy forzado cuando pasa al castellano de un original en inglés. En este caso, hasta las expresiones acompañan a la sensación de que June es una chica real hablando directamente a través de las páginas y que no siempre se suelen respetar porque en el original no existen (como por ejemplo: “finde” o “mola”). Si acaso me esperaba algún detalle interior para decorar la edición, que al final resulta ser muy simplona para tener ese toque tan musical por fuera.


Resumiendo, ha superado con creces mis expectativas porque simplemente me esperaba pasar unos días leyendo algo ligero, distendido y sin una historia profunda, pero resulta que me he encontrado con una novela inteligente, con temas que invitan a reflexionar y personajes maduros a pesar de la edad que representan. Supongo que en el original también tendrá esta esencia de buen rollo, pero a mí particularmente me ha dado una sensación de muy buen feeling mientras iba leyendo, y al terminar las buenas vibraciones que te dejan el mensaje general de la historia te hacen sentir muy bien.

*Y como siempre, tengo que dar mil gracias a Puck Ediciones por la amabilidad al enviarme un ejemplar con esa rapidez.


¿Conocíais esta historia o a su autora?

¿Os gustan las novelas juveniles que se salen de la norma?